2011 -
Dice el director: “Desde 1984 hasta el 2001 viajé casi cada año a Bolivia para explorar unos treinta distritos mineros… No me di cuenta de la magnitud de la tarea. Cómo fotografiar la humedad, el calor, el olor acre del mineral que impregna los cuerpos? Como fotografiar la oscuridad de la mina, espesa, más impenetrable que la roca, que impide todo sentido de orientación, de tiempo y de distancia, la oscuridad que quema los ojos y hace que el cuerpo desaparezca?. Mi trabajo de fotografía sobre las minas se terminó con una exposición y un libro.
Después de tantos años compartidos con ellos me pareció natural restituir, en parte, lo que me han dado. Adquirí 600 ejemplares de la edición española que se envió a Bolivia y viajé hacia aquellos lugares que no figuran en mapas geográficos, para obsequiar libros a los mineros que pude encontrar, pero sobre todo, para entregar a las bibliotecas de las escuelas y colegios de los centros mineros. Frente a las reacciones tan extraordinarias, he podido medir cuanto es importante para ellos ser valorizado, reconocido, de no ser olvidado.
Había considerado ese retorno como la continuación y el fin de mi aventura con los mineros, pero frente a las reacciones tan extraordinarias, nacieron la idea y las ganas de rodar una película que podría contribuir aún más a la construcción de una memoria, y tal vez arrojar luz sobre un mundo hasta ahora permanecido en la sombra”
Página del documental: Todos los días la noche
Tráiler:
