JIRO, DREAMS OF SUSHI

Dir. David Gelb
2011 - 83 min.

http://jiromovie.com/
Otra opción: http://youtu.be/JorsEExDnMc
Documental:



Este documental es acerca de un viejo Shokunin (Maestro de sushi) de 85 años llamado Jiro Ono, dueño y operante, junto con sus hijos y aprendices, del restaurante Sukiyabashi Jiro, con sede en Tokio. Reconocido como uno de los mejores en el mundo, usted probablemente se preguntará, ¿qué tan bueno es su sushi? Este hombre ha estado haciendo sushi por 70 años y su restaurante recibió tres estrellas Michelin, el más alto honor culinario posible a pesar de que su restaurante solo tiene 10 asientos. 

Probablemente se preguntará si vale la pena viajar por esto, ¿no es cierto? Tenga cuidado, porque mientras que usted pueda estar a la altura su cartera no lo estará tanto. Con solo sushi en el menú, el restaurante factura $300 (imagino dolares) por plato, y prácticamente todo el mundo está de acuerdo que vale cada centavo. Jiro permanece a su lado mientras come, que puede ponerle nervioso, para tener mayor contacto con usted. 

A los siete años su padre murió y quedó a su suerte. Fue su empeño personal que le enseñó disciplina, determinación, paciencia y la importancia del fuerte trabajo ético. A causa de que se critica a si mismo constantemente, es posible para él mejorar constantemente la calidad de su sushi. Ahora en sus ochentas, le ha enseñado a sus dos hijos cómo hacer sushi, el más joven abrió su propio restaurante mientras que el mayor, Yoshikazu, espera hacerse cargo del restaurante de Jiro. 

A través del documental aprendemos acerca de la vida de Jiro, que tan malo fue como padre cuando sus hijos eran jóvenes y dónde se encuentra ahora en su vida. Es decir, sus hijos solían decir que había un extraño durmiendo en su casa porque jamás lo vieron despertarse. También nos lleva por cada paso del proceso de realización del sushi, desde escoger sushi fresco, desde comprar arroz en el mercado de pescado Tsukiji, que es una experiencia cómica y exclusiva, hasta hablar acerca de la preservación de los recursos oceánicos de Japón, y finalmente poner el producto en el plato del cliente. Jamás he visto un sushi tan brillante como ese como cuando la salsa de soya se pinta justo antes de servir el plato, fue glorioso. A pesar de que pueda resultar aburrido en algún momento, los sueños de Jiro son narrables, inspiradores, y sobre todo, nada depresivos.